La tabla Bovis A4 te permite medir la frecuencia vibratoria de todo lo que nos rodea. Las dos caras plastificadas te ofrecen una regla de Bovis y una tabla de Bovis.
- El cuadrante de Bovis se utiliza más en lugares donde la tasa vibratoria es muy elevada. De hecho, no se mide en miles, sino en millones de unidades. Los lugares sagrados tienen así una frecuencia vibratoria muy elevada (4 millones y medio de unidades Bovis para Machu Picchu, en Perú, por ejemplo).
- La regla de Bovis, por su parte, se utiliza más habitualmente para medir la tasa vibratoria de los seres vivos o de los alimentos.
La frecuencia vibratoria de nuestro planeta evoluciona constantemente. Esto tiene repercusiones en la tasa vibratoria de todos los organismos que viven en él.
Entre principios del siglo XX y la actualidad, se observa que las frecuencias vibratorias no han dejado de aumentar, y lo han hecho aún más rápidamente en los últimos años.
Por eso se ha creado una nueva escala de Bovis, con un límite máximo de medición más alto.
En la época de Bovis, un ser humano sano tenía una frecuencia vibratoria situada entre 6500 y 9000 unidades Bovis, en 2014. Se estima que hoy en día se sitúa más bien entre 10 000 y 15 000 unidades Bovis, con una referencia media de 12 500 unidades Bovis.
La lámina Bovis A4 es gruesa, plastificada y resistente. Se puede utilizar en exteriores sin ningún problema.
Disponible en formato de bolsillo




