Esta pulsera de labradorita y ágata blanca aumenta tu capacidad de comprensión y conciencia, mientras que la labradorita te protege y refuerza tu aura.
La labradorita
La labradorita es una piedra de hermosos colores que protege y refuerza el aura. A las personas muy sensibles les conviene llevar labradorita en un entorno muy concurrido. Para los chamanes y otros sanadores, se trata de una piedra protectora que les ayuda a «viajar» con total seguridad entre diferentes reinos. La labradorita se sitúa en el cuarto chakra, el del corazón, y lo refuerza.
Signos astrológicos relacionados:
- Sagitario
- Cáncer
- Piscis
El ágata blanca
El ágata blanca o ágata de la paz es una piedra fundamental que favorece el equilibrio físico, emocional y mental. Tiene una estrecha relación con el chakra coronario y aumenta la comprensión y la conciencia. Ayuda a liberar las emociones y las energías perturbadoras.
Apacigua la ira y la (auto)destrucción, y aporta calma y frescura al cuerpo y a la mente.
La piedra de ágata blanca está relacionada con el chakra coronario; estimula este chakra y ayuda a combatir el cansancio intelectual, ayudándote a reenfocar tus pensamientos. Te aportará una mayor claridad mental y una mejor concentración
Signos astrológicos relacionados:
- Tauro
- Libra
Acuérdate de purificar tu pulsera de labradorita y ágata blanca de vez en cuando. De hecho, con el paso del tiempo, la pulsera se va cargando. Lo ideal es dejarla en una geoda de cuarzo (o sobre un cúmulo de cuarzo), ya que esta purificará y recargará tu pulsera al mismo tiempo.
Dado que cada piedra es única, los tonos pueden variar ligeramente




