Este incienso de palo santo de comercio justo procede exclusivamente de Perú, donde su explotación está regulada desde hace años por el Estado. Se han adoptado una serie de medidas destinadas a garantizar el equilibrio entre el consumo y el crecimiento de este árbol.
De conformidad con la normativa nacional, la madera se recolecta siempre de ramas caídas o árboles muertos. Además, la extracción se lleva a cabo siempre en zonas asignadas tras un estudio previo del macizo forestal
Compromiso con los habitantes y reforestación del bosque de palo santo
La ley estipula que la extracción y la tala deben ser realizadas por los habitantes de las comunidades indígenas, lo que beneficia a la economía local.
Cuando el Palo Santo pasa por la aduana, se comprueba que se han cumplido todos los requisitos y que se han presentado todos los documentos necesarios.
Es un incienso purificador del ambiente. Relaja y reduce el estrés.
El Palo Santo también recibe el nombre de «madera sagrada». Según la tradición, en la Antigüedad, los chamanes y curanderos ya conocían los beneficios medicinales de esta planta y la utilizaban con acierto para aliviar enfermedades como la gripe, las alergias, los dolores de cabeza y los problemas óseos.
Se puede utilizar de muchas maneras:
- Quemar en una concha
- Pulverizarla y quemarla sobre carbón
- Quemarla como un incienso normal, con un quemador de incienso adecuado.
- Duración aproximada de la combustión: 30 min
- Caja de 8 pastillas (1,5 x 4 cm)
- Origen: Perú




